Archivo de Autor - Varasek Ediciones

María G. Cameselle, traductora de los cuentos de Philippe de Baleine En diciembre de 1989, cuando vivíamos en Inglaterra y yo me afanaba por aprender inglés pero sin olvidar el francés, Javier, mi compañero, siguiendo su generosa costumbre me regaló una revista francesa en la que aparecían publicados por primera vez cuatro cuentos de Philippe de Baleine bajo el título Contes de Noël au Soleil como regalo de navidad para sus lectores. Desde que leí los cuentos siempre albergué la esperanza

Los ríos salvajes son mi lugar de plenitud pero en ellos no busco ningún éxtasis místico, ninguna felicidad garantizada, ningún misterio sagrado al que agarrarme ante las incertidumbres catastróficas de nuestro futuro sino una forma de hogar. Luego cuento mis pequeñas aventuras de pescador. Experimentar la aventura es importante pero también explicarlo, contarlo, traducirlo a palabras, escribirlo, no desde el egoísmo del atesoramiento de momentos y fotografías sino por la generosidad de compartir con otros el secreto. Y el gran

La ballena que iba llena Ese verano lo iban a pasar en una isla anclada en medio del océano. ballena Para Violeta, eran sus primeras vacaciones junto al mar. No así para sus padres. Él había sido marino en su juventud y ella lo había conocido en un puerto del mediterráneo. Desde entonces, ya no le dejó partir nunca más. Violeta no se lo acababa de creer del todo, a tenor de la gran barriga y de las escasas dotes para la natación de su padre. Pero, en fin, allí estaba,

La Detención indefinida de Michael Rothenberg La detención indefinida es una cadena perpetua, ya esté conectada o no al pecado original. Como perros con correa, seguimos, obedecemos, y engullimos la galleta. O no. Aquí está la vocación del poeta para resistir. En su vida como activista y escritor, Rothenberg es el perro que aúlla desde sus cadenas lo mismo que el mar. América le ha dado una buena razón. Los perros pueden soñar en blanco y negro, cada fotograma sobreexpuesto a

Enrique Darriba: un Rimbaud de la pintura Conocí a Enrique Darriba justo después de la muerte de mi padre. Marceliano, que así se llamaba mi progenitor, había estado luchando contra un cáncer durante un año pero alea jacta era. De pronto me vi convertido en un adolescente desnortado en aquel barrio del sur de Madrid, Zarzaquemada, sito en Leganés, y que lindaba con el descampado y los polígonos industriales. Por fortuna, desde aquel septiembre de 1981, Enrique Darriba pasó a

Este relato regresa otra vez. Ahora con más fotografías, sacadas de cajas arrumbadas en el granero y antiguo gallinero, muchas de ellas en bastante buen estado. Cuarenta y tantos años más tarde. Desde entonces, he vuelto a la India y he pasado días en Delhi y semanas en Ladakh, Nepal; he subido hasta el país de los sherpas y recorrido el sendero hasta la base del monte Sagarmatha en la tierra conocida como Khumbu. También he regresado varias veces a

No sé el nombre de casi nada, tengo la boca llena de ceniza, de una tierra humeante. Nada, es lo que te digo.         Rasgo nuestros cuerpos de entonces blancos, duros, abiertos. Un paisaje borroso, imposible de enfocar. Esto es lo que se me escapa. La silueta de la palabra indecible me produce un calor cercano al deseo. Ve ese pájaro sin nombre cada amanecer como preguntando, como recordándome la cuestión. ¿Cómo llamar al invierno? Chimeneas ciegas atrayéndolo

Basta con revisar las primeras líneas de las notas biográficas que suelen acompañar sus libros para quedar avisado: Philip Whalen (Portland, Oregón, 1923 – San Francisco, California, 2002) fue eso que se solemos llamar un poeta beat. Whalen se encontró en Reed College, tras volver de su estadía en el ejército a finales de los años 40, con Lew Welch y Gary Snyder, dos figuras emblemáticas del movimiento. Ya en los 50, ubicado en la zona de la Bahía de

Con motivo del jueves librerante de diciembre, Varasek organiza una beat session Varasek Ediciones os invita a un On the Road salvaje con sus Buccaneers beats: Gary Snyder, Lew Welch y Philip Whalen. Vida y literatura fundidas en una celebración de poesía, viajes y rock&roll donde también tienen cabida otros libadores del «acepta perderlo todo», que defendía Kerouac. Además de la lectura de una selección de los poetas beats y sus secuaces, contaremos con Jazz dúo de Escaned y Cameselle.