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Continuar trabajando para demostrar que las artes y las ciencias son humanas a partes iguales, beber de eso que viene a llamarse cultura. Cuando regresar se hace costumbre, solo puede ser por una razón: sentirse tan bien que uno añora volver y compartir una vez más. Es, sin duda, la clave de la Librería Muga. Repites. Por eso Principia ha vuelto a ese rincón de la Avenida Pablo Neruda, a Vallecas, porque se siente como en casa. Se ha servido de

Esta semana empezó muy bien: Varasek tenía ya lista la 2ª edición de Círculo de hueso y, además, llegaba el 17º Buccaneers: Geometría básica, Lupercalia estrenaba marzo con una novela negra, de la mano de Unai García, Morir tranquilo. La vida parecía sonreír para no parar de hacerlo a esta pequeña distribuidora. Ha sido la semana en que nos hemos leído las memorias de Emilio Salgari. También hemos conocido al librero mayor de Machado (¿O eso fue la semana anterior?), con el que pasé un
Dwight Macdonald. Fuente: Front Porch Republic.

«Todo el mundo tiene derecho a ser estúpido, pero el camarada Macdonald abusa de este privilegio», son las gentiles palabras que Leon Trotski dedicaba al autor de La raíz es el hombre (Ediciones Salmón, 2017). No serían los únicos halagos que recibiría tras erigirse como esa voz capaz de cuestionar a la izquierda desde la propia izquierda. Cascarrabias, utópico y excéntrico fueron otras lindezas de sus detractores, quizás porque éstos llegaron a considerar que los argumentos de hasta su entonces camarada

Antes de nada, os invitamos a leer un fragmento de En la ‘pelu’ con El Puma, la crónica escogida por Rafael Dochao, autor de Crónicas Jemeres para interpretar él mismo en la presentación que tuvo lugar en la Librería Los Editores. Un evento que echó abajo ese mito que dibuja a los diplomáticos como seres aburridos, enfundados en trajes y armados de protocolo hasta los dientes. Se podría decir que Rafael Dochao es diplomático de profesión, viajero por devoción y

Sobre algún pecado y lo difícil que es dar las gracias sin quedar demasiado moñas Esta quincena, como me han dicho ya dos libreros —a los que además les tengo aprecio sincero, que esto es lo que tiene, que une mucho—  que parece que estoy enfadadísima, me había propuesto contar nada más que cosas buenas, porque no lo estoy, digo, enfadada, todo lo contrario… pero no me va a salir, estoy viendo, según me he sentado a mi mesa, lo

De cuando El Maligno es tan torpe que es mucho peor. Y de sus estragos La primera vez que alguien me habló del principio «ganar/ganar» no entendí nada; lo hizo un hombre que me hacía regalos carísimos con cierta frecuencia y con el que no podía comunicarme apenas. «Busco el win win», me decía, en inglés, para más inri. Y yo no veía más que pérdidas por todas partes, nadie parecía contento, ni él —jamás le escuché una buena carcajada— ni

Un libro al son de una danza —milenaria— dibujada Del lat. liber, libri. 1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen. Un libro es, en la mente colectiva, un conjunto de muchas hojas de papel que forman un volumen. Una definición correcta que también acepta la Real Academia Española. Entonces, ¿alguien podría crear un libro que sonase al son de una danza que también pudiera contemplarse en sus páginas? Imagina un escenario que

Siete semanas en Irán. Por Patricia Almarcegui Un libro tuvo la culpa. Fue un libro de viajes por el mundo oriental de Edward Said, el mismo en que basó su tésis doctoral, el que inspiró la carrera de Patricia Almarcegui, quien conoce de primera mano el mundo árabe; ha vivido en Egipto, Yemén, Omán, Túnez, India, Líbano, Siria o Irán. Ha convivido con su gente. Viaja mucho, y siempre acompañada de libros y un cuaderno donde anotar sus experiencias. Su

O de cómo se le quintan a una las ganas de plantar narcisos Es una exageración; hemos descubierto que este tipo de titulares hacen que hagáis más clicks, que nos leáis más (no sé si mejor). En realidad, no es para tanto. Pero sí que es verdad que a veces pasa, digo, lo de los narcisos. Cuando empecé a trabajar con los libreros hablé horas y horas con ellos, por teléfono y en persona. Una vez, incluso, un librero me invitó

Caídas, de Teresa Soto, en Madrid — ¿Cómo presentarías a un amigo? —le dijo ella. — Con una sonrisa —respondió él. Así empezamos la presentación del poemario , de Teresa Soto. Así queríamos empezar. Sin superlativos ni parafernalias. Desde lo pequeñito, lo cercano. Desde la alegría que se siente al publicar un libro como ese. Un libro que busca amigos, o más bien, cómplices. Así empezamos la presentación, entre cómplices: Teresa Soto, la autora del libro, Nicholas F. Callaway, el autor