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Gente de letras

Hace ya más de veinticinco años de aquel viaje a Cáceres en el que Javier Tomeo dio una charla para setecientos alumnos. A alguien de la universidad se le ocurrió que quien asistiera a las cuatro conferencias de escritores del ciclo que organizaron se le dieran alegremente unos cuantos créditos académicos (en aquella época —aunque parezca increíble— aún existían cosas gratis) Resultado: setecientos chavales llenando el auditorio del antiguo convento de San Francisco sentados incluso en los pasillos, las escaleras

Retomamos donde lo dejamos la serie sobre librerías y sus gentes. Fotógrafo y redactora nos acercamos para charlar con la librera Viviana hasta Trafiantes de sueños (en la calle Duque de alba, cerquita del mercado de la cebada, Tirso de Molina), una de las librerías con más personalidad de la capital, con un fondo —también nos referimos a los libros aquí— claro, contundente, generoso.

Alain Badiou en diálogo con Nicolas Truong en Elogio del teatro  «Tienes entre tus manos una preciosa oportunidad: dos franceses van a contarte, como si estuvieras con ellos una cálida tarde de verano a orillas del Ródno, acerca del teatro Dónde nació, a qué peligros se ha enfrentado, cuáles son sus poderes mágicos y qué efectos produce en aquellos que los prueban». María Folguera en el prólogo a Elogio del teatro. Fuimos a la librería —La Central del Reina Sofía, otra vez; va a ser

El jueves librerante de mayo lo celebramos en la Librería Rafael Alberti. Tienta mimetizar a Machado, diciendo aquello de Navegante no hay…, se hace… al navegar». Pero faltan las palabras, sobran, se confunden, hierran… No hay tierra firme para quien se hace a la mar, no hay tierra firme para quien se hace a la lectura, hay tierra en las profundidades, a lo lejos. Y para llegar a ella hay que embarcarse en el buen libro, pues no todos los libros zarpan.

La filósofa Maite Larrauri comenzó a hablar de Mrs. Dalloway. De su caminar arriba y abajo por las calles de Londres, de ese deseo suyo de comprar flores y de la percepción tan intensa de que aquella mañana era clara y que el aire era muy fresco a esa primera hora. Y estuvo pues, esa expresión de Clarissa Dalloway , «¡Qué fiesta! ¡Qué aventura!», ya que la entrevistadora, al escuchar a Larrauri hablar de uno de los personajes más potentes de Virginia Woolf, se adentraba en una conversación que le iba a proporcionar jugosas enseñanzas.

El titular: Se inunda la histórica librería Rafael Alberti de Madrid Una inundación creaba un aparatoso accidente esta semana en la conocidísima libreria Alberti, de Madrid. Su responsable, Lola Larumbe, lo contaba en la Cadena Ser. Lo mejor, con lo que nos quedamos, es que para acabar con esta librería se necesitarían un puñado de tsunamis, uno solo no es, ahora lo sabemos, suficiente. Y lo mejor de lo mejor la corriente de solidaridad que les ha apoyado y les

Abrir una librería en estos momentos tiene bastante riesgo, abrir una librería especializada en ensayo requiere de un convencimiento en el proyecto más que sólido para atreverse con semejante doble mortal con tirabuzón. «Es que somos así de estupendos», bromea Chus Tudelilla, responsable de La Casa Amarilla, que se inauguró el pasado miércoles 16 de noviembre en Zaragoza. Hemos dicho librería, pero es algo más que eso. Se trata de una simbiosis entre librería y galería de arte. Chus Tudelilla

Y en cuanto a mí, he decidido tomar cartas en el asunto por el bien de la justicia literaria. Admito que a veces fabulo un poco, pero qué le voy a hacer si mi oficio es el de fabular. Dubravka Ugresic en Gracias por no leer (La fábrica, 2004) Recuerdo cuando Enrique García Ballesteros, coeditor de Recalcitrantes, librero, escritor, mejor lector, camarero, historiador, pesimista implacable, y qué sé yo,, lo tienen todo aquí, me contó que Noelia Adánez y él

Nunca he sido fetichista ni he perseguido la foto o el autógrafo de nadie. Sin embargo, cuando supe que Houellebecq visitaba Molina de Segura, localidad a veinte minutos escasos de mi casa, me emocioné bastante, pues en aquel momento (abril de 2014), como hoy, lo tenía por uno de los cinco mejores escritores vivos del planeta. Fui de los primeros en llegar y me senté a esperar con mi ejemplar de Las partículas elementales. Poco a poco la sala se

El periodista y escritor Ricardo Bada puede presumir de tener dos dedicatorias muy especiales, realizadas por un par de escritores que alcanzaron un cierto estatus de mito en vida: Gonzalo Rojas y Juan Rulfo. En este caso El alumbrado y la archiconocida Pedro Páramo fueron objeto de las firmas. Los librerantes nos permitimos redondear estas dedicatorias precisamente con el poema que Rojas dedicó a Rulfo: Mariposas para Juan Rulfo. Sirva de prólogo para esta nueva entrega de nuestros «Dedicantes». Cómo fornicarán felices las