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Gente de letras

[La idea de esta serie se nos ocurrió leyendo El Gabinete de Sísifo; concretamente un artículo de Alejandro Gamero sobre El famoso cuestionario de Marcel Proust para conocer mejor a alguien, que, por cierto, no era suyo. Pueden leer la anécdota completa aquí. Son 30 preguntas. Hoy contesta Ricardo Moreno Mira, poeta y editor de Lupercalia]

El loco mundo del libro. Palabra de librero (II) Antes de comenzar la segunda parte 1 de esta serie sobre el mundo del libro sería bueno desmitificar y poner en conocimiento algunos puntos que muchos de los lectores y clientes de una librería no suelen tener presente: El librero no pone los precios de los libros. Los libros son de los pocos artículos que tienen un precio fijo e invariable. Por ley, el descuento máximo que se puede hacer a

Uno de mis hermanos solía explicar las habituales dificultades de convivencia en los pueblos, los odios ancestrales que se tenían los unos a los otros, el mal que se desean, por la imposibilidad de no ver durante un tiempo al que tan mal te cae, no poder alejarte de él; en lugares donde vive tan poquita gente no es fácil no coincidir, por no decir imposible. De manera que tienes, sí o sí, que tomarte el café en el bar cada mañana con el tipo que le dijo no sé qué a tu hermana, o con el que movió la linde a su favor para arañar «ya ves tú, qué miseria de tierra». Todas y cada una de las mañanas, a ese mismo tipo. Es complicado.

A finales del siglo pasado y principios de èste, todo iba bien en el mundo del libro. Para que entiendan que hablo con conocimiento de causa, aclaro que he estado en los dos lados del mapa editorial, previamente a ser librero pasé por el mundo comercial dentro de nuestra pequeña distribuidora familiar. En esa época las novedades estaban expuestas entre 30 y 60 días. Daba tiempo de sobra a que el librero se empapara de las mismas, tomara cariño a algunas y supiera qué y cómo venderlas.

[La idea de esta serie se nos ocurrió leyendo El Gabinete de Sísifo; concretamente un artículo de Alejandro Gamero sobre El famoso cuestionario de Marcel Proust para conocer mejor a alguien, que, por cierto, no era suyo. Pueden leer la anécdota completa aquí. Son 30 preguntas. Hoy contesta Noelia Illán Conesa, poeta, antóloga, editora de La Galla Ciencia, profesora de griego, torbellino… y otras cosas que aquí se verán.]

Crónica del quinto vermut poético en Contenciós poscavourià – Papers en el que 19 personas nos abrimos para que los otros 18 nos descubran. Qué hacen, si no ultrajarse, un poeta con dos hijos, una pareja con la imaginación en la mirada, las dos orillas de un pintor con los océanos lejanos, un fotógrafo de agostos amazónicos, un cantautor de azules, un empresario de reformas, un patio, una profesora botánica, mi hermana, las amigas de mis amigas (artistas o no),

[La idea de esta serie se nos ocurrió leyendo El Gabinete de Sísifo; concretamente un artículo de Alejandro Gamero sobre El famoso cuestionario de Marcel Proust para conocer mejor a alguien, que, por cierto, no era suyo. Pueden leer la anécdota completa aquí. Son 30 preguntas. Hoy contesta Ana Pérez Cañamares, poeta y mejor persona, autora del librerante Economía de guerra… y otras muchas más cosas.]

[La idea de esta serie se nos ocurrió leyendo El Gabinete de Sísifo; concretamente un artículo de Alejandro Gamero sobre El famoso cuestionario de Marcel Proust para conocer mejor a alguien, que, por cierto, no era suyo.

El primero de Los Jueves Librerantes se celebró el viernes 3 de julio en la librería-café La Fugitiva de Madrid con un encuentro que versó, en principio, sobre las «relaciones consentidas» de la novela policiaca y el periodismo de investigación

Es cierto que estuve allí. Viví la feria desde el interior de los tres metros de chapa blanca alquilados a precio de ático en el centro (piso compartido, uno y medio para nosotros y uno y medio para otra editorial modesta). Caminé cada mañana desde el Ángel Caído enfilando la recta en la que, temprano, todavía se mezclaban patinadores y libreros desempacando los envíos de la distribuidora.