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No pensé jamás que algún día me despertase curiosidad algo de ese programa. Sin embargo, tengo que admitir que me hizo gracia el juicio a una joven que habría sido infiel a su chico. Lo cierto es que el jurado mediático otorgó plena fiabilidad al resultado aportado por dicha máquina: la máquina de la verdad o, mejor dicho, de la mentira. No ha lugar más pruebas. Muy dramático todo, para qué les voy a mentir, si me van a pillar.

Enrique Darriba: un Rimbaud de la pintura Conocí a Enrique Darriba justo después de la muerte de mi padre. Marceliano, que así se llamaba mi progenitor, había estado luchando contra un cáncer durante un año pero alea jacta era. De pronto me vi convertido en un adolescente desnortado en aquel barrio del sur de Madrid, Zarzaquemada, sito en Leganés, y que lindaba con el descampado y los polígonos industriales. Por fortuna, desde aquel septiembre de 1981, Enrique Darriba pasó a

Esta viñeta de Pat Carra pertenece al libro La bella durmiente hace el turno de noche, de Sabina editorial. Pueden conseguirlo, ya lo saben, en la generosa red de librerías con las que trabajamos.

Me arranco las bragas negras de la tristeza. Las dejo al pie de la cama como un perro roto. Ya se compondrá después cuando haya que disfrazarse para la alegría o la nada.   Este texto pertenece a Economía de guerra, de Ana Pérez Cañamares (Lupercalia). Lo puedes encontrar —o encargarlo, si en ese momento no lo tienen— en todas estas librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, escríbenos a librerantes@librerantes.com, a veces se nos pasa actualizar el mapa,

[…] Esta tesitura de espejos de peluquería, que permiten escudriñar, en los largos ratos de inmovilidad, lo que hay a la espalda, me retro­trae a la obra del artista argentino Leandro Erlich en la Bienal de Arte Singapur 2008. Bajo el título de Hair Salon, el artista repro­duce una peluquería de señoras, similar en tamaño al de esta en la que me encuentro, pero donde los tres espejos frente a los asientos han sido sustituidos por aberturas en la pared.

Permítanme empezar ofreciendo disculpas. Les pido perdón por mi atrevimiento y también por mi ignorancia. Crecí creyendo que las leyes físicas eran verdades irrefutables y jamás pensé que hubiese un mecanismo capaz de darles la vuelta. La ley de leyes, la ley que nos explicó durante siglos que las cosas caen por su propio peso… resulta que puede ser alterada para lograr efectos especiales alucinantes en el cine.  Sí, señores, la gravedad puede ser anulada. Poner patas arriba la teoría

Cuando la pregunta se deja formular con tal facilidad es porque el juego ya está hecho. Estos son los conflictos que Deleuze (1973: 97) calificaba como «normalizados, codificados, institucionalizados», que ya están representados, resueltos al menos en el modo de su formulación, de cómo deben ser representados. Frente a estos, decía el filósofo, está el conflicto que aún no está normalizado, que se resiste a su representación, «porque dependen de otra cosa más profunda, porque es como el relámpago que

Esta viñeta de Pat Carra pertenece al libro La bella durmiente hace el turno de noche, de Sabina editorial. Pueden conseguirlo, ya lo saben, en la generosa red de librerías con las que trabajamos.

Solaz No estaría de más sentarse al borde de la tarde y dejar pasar un día y ver caer la noche y poner precio a cuánto cuesta estar sin hacer nada, para hacer caso omiso a los zapatos sucios y a la vejez de las camisas viejas con las arrugas propias de los años, suicidadas en perchas, como nuevas, comer lo que primero tenga a mano (si es la tuya, mejor), olvidar el teléfono, poner el automático y en claro

Una mirada atrás, tantos pasos al frente He perdido la cuenta. No sé cuántas veces he escuchado esa expresión que define a la súper mujer actual: ser una todoterreno. Dicho de otro modo: un ser humano capaz de amar, crear y procrear a partes iguales. Conquistar ese título es toda una proeza. Quizás por eso me he enganchado a la vida  y obra de esta mujer todoterreno de otra época: Laura Bassi. Viviendo en el siglo XXI cabría esperar que la