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Los rios salvajes 9788494708367

PRODIGIOS – TENKARA – BASURA – PERDIGÓN PRODIGIOS. Te gustaba dejarte llevar por la suave corriente y acercarte a los islotes selváticos que formaba el río. Bajo sus ramas aguardaban los grandes barbos a que cayeran los saltamontes y las frutillas. Al atardecer, te gustaba atar la barca a la sombra y descansar un rato sintiendo que la soledad y el silencio arropaban esa pequeña grieta húmeda y verde del mundo. Contemplabas a veces prodigios. Un barbo enorme saliendo de

Lánchíd, el Puente de Cadenas Tal vez sea lo primero que debamos elogiar. Budapest es la ciudad de los grandes puentes. El Puente de Cadenas se construyó a principios del siglo pasado, a lo largo de muchas décadas, con un sincero entusiasmo colectivo. Sobre él cantó el poeta Emil Vidor, por lo demás, un perfecto desconocido, en la edición de 1842 del Athenaeum: Bajo las olas enterraron el grano del cual –avergonzaos, tercas aguas–, brotará un día el arco triunfal,

A veces voy a nadar. Hago largos. Muchísimos largos. En una serie de repeticiones infinitas y con un suave dolor en los hombros. Uso un bañador negro y un gorro elástico también negro. Me lanzo de cabeza y nado durante al menos una hora. Como si ese fuese mi único propósito en la vida. Como si el agua tuviese alguna propiedad o respuesta ante las dificultades. Nado por la mañana. A primera hora. El sabor del cloro en la boca.

¿Qué pasaría si juntásemos a filósofos y pensadores de todas las épocas, tales como Dostoievski, Sartre, Platón, Wittgenstein, Nietzsche, Beauvoir, Sócrates, Kant o Camus en un mismo tribunal, en una oficina moderna o en un terreno de juego para disputar un partido? Corey Mohler (Portland, OR, Estados Unidos, 1985), que cuenta con la improbable virtud de ser trascendental a la par que divertido, brinda en estos Cómics existenciales la posibilidad de disfrutar a través de unas páginas que oscilan, en natural equilibrio, entre la reflexión sosegada y lo hilarante del chiste fácil.

Una reina de leyenda Juana I de Castilla, de Aragón, de Nápoles, de Sicilia, de Navarra, de las Indias y de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano (1478-1555), fue la primera reina (o rey) de España y la más poderosa de su época. Es también la más conocida de la historia de la Península Ibérica, tanto que hay quien se acuerda de ella más que de su madre, la famosa Isabel I de Castilla, llamada la Católica. Pero
Ríos

ACA. Llevas varias horas caminando río arriba, lanzando la ninfa verde, tocando alguna trucha adolescente. Pero has venido a luchar con una buena trucha, en una tabla honda y con corriente, metido en el agua, con una caña ligera y muchas ganas de saber si eres el mismo. Suena el freno y el sedal corta el agua. No se rinde el pez, conoce bien el fondo, quiere llevarte al hueco que hay debajo de la piedra grande y luego a

¿Qué pasaría si juntásemos a filósofos y pensadores de todas las épocas, tales como Dostoievski, Sartre, Platón, Wittgenstein, Nietzsche, Beauvoir, Sócrates, Kant o Camus en un mismo tribunal, en una oficina moderna o en un terreno de juego para disputar un partido? Corey Mohler (Portland, OR, Estados Unidos, 1985), que cuenta con la improbable virtud de ser trascendental a la par que divertido, brinda en estos Cómics existenciales la posibilidad de disfrutar a través de unas páginas que oscilan, en natural equilibrio, entre la reflexión sosegada y lo hilarante del chiste fácil.

Imagina que un día unos extraños hombres vestidos con vistosos uniformes, botas altas de cuero negro y cascos de acero aparecen de repente en el salón de tu casa. Hablan un idioma que te suena muy raro, gritan mucho, lo registran todo sin ningún miramiento, van armados hasta los dientes. A empujones, os sacan de vuestra casa. A partir de ese momento, tu familia y tú tendréis que vivir en un barrio especial rodeado de muros y vigilado de día

—¿Hay ejecución esta noche? poesía Sé perfectamente que sí, pero me gusta adoptar un aire de indiferencia respecto a estas cosas, me parece conveniente. Emilio responde de forma parca, como de costumbre. Ni un «Sí, ¡vamos a verla!» ni nada que se parezca a emociones concretas. Es como vivir con el capullo de una mariposa, sólo que no hay mariposa. No sé ni por qué me molesto en aparentar nada. Así que me siento con él en el sofá y

María G. Cameselle, traductora de los cuentos de Philippe de Baleine En diciembre de 1989, cuando vivíamos en Inglaterra y yo me afanaba por aprender inglés pero sin olvidar el francés, Javier, mi compañero, siguiendo su generosa costumbre me regaló una revista francesa en la que aparecían publicados por primera vez cuatro cuentos de Philippe de Baleine bajo el título Contes de Noël au Soleil como regalo de navidad para sus lectores. Desde que leí los cuentos siempre albergué la esperanza