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Libros que leemos

Hemos leído… y nos ha gustado

Stefan Zweig es uno de los ensayistas más elegantes del pasado siglo. Su capacidad narrativa, sus descripciones envolventes y su lenguaje sencillo nos transmiten delicadamente los sentimientos del narrador. Leer cualquiera de sus obras siempre es fascinante, y más si se trata de alguno de los ensayos de su paso por París. Aquella hermosa ciudad que en los primeros años del siglo XX acogía a los artistas más interesantes del mundo. Sus primeros textos están plagados de descripciones, de anécdotas

Historias de mujeres, historias del arte Cualquiera que se interese por la historia del arte puede notar enseguida que se mencionan muy pocos nombres de mujeres artistas. Será al llegar a los movimientos de vanguardia del siglo XX cuando vayan apareciendo algunos de esos nombres. Mujeres que han sido sistemáticamente ignoradas por el discurso historiográfico oficial y que desde los años setenta diversas historiadoras del arte han intentado visibilizar completando el discurso heteropatriarcal. Una de ellas es Patricia Mayayo, historiadora del

La presencia de la fealdad ha sido una constante en la historia del arte. La famosa obra de Umberto Eco, Historia de la fealdad, hace un exhaustivo recorrido por las diferentes imágenes de fealdad que se han producido en el arte occidental a lo largo de los siglos. Resulta complicado resumir este ingrediente fundamental de la historia del arte en unas pocas líneas, es mucho más sencillo y eficaz explicar un importante rasgo común que tienen la mayoría de representaciones de la

A veces los deseos se cumplen. Desde que los ojos de Jean Rhys me llamaron desde el fondo de un cajón de libros de saldo –estaban en la portada de su biografía, publicada por Grijalbo- quise saberlo todo sobre ella y, tras leer Ancho mar de los sargazos, leer todo lo que ella pudiera haber escrito. Hasta hice que me consiguieran un ejemplar descatalogado de Los tigres son más hermosos. Así que cuando supe que Lumen editaba en un solo

Me han gustado también mucho las ilustraciones, la tipografía y la caja. Me gusta, incluso, lo barato que parece todo: así no hay más remedio que fijarse en el qué, el continente no es más que un medio, el vehículo. Uno que además se pude doblar, llevar a la piscina, volver a ojear mientras te comes un bocadillo de jamón serrano. Aquí va un gracias, entonces, que yo esto del leer, cuando llega a mis manos algo con cierta enjundia, lo disfruto mucho.

Como niña con zapatos nuevos. Así se encuentra Marisol Salanova, editora de Micromegas, ahora que tiene en sus manos Penumbra, de Adonay Bermúdez. Con este título inaugura la colección Booth y, además, cumple uno de sus sueños, uno de esos proyectos que se antojan irrealizables cuando acabas la Universidad. Booth será la segunda colección de la editorial y estará destinada a «libros comisariados», es decir, títulos escritos para lectores dispuestos a interactuar con el autor, con la realidad que éste

Un libro al son de una danza —milenaria— dibujada Del lat. liber, libri. 1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen. Un libro es, en la mente colectiva, un conjunto de muchas hojas de papel que forman un volumen. Una definición correcta que también acepta la Real Academia Española. Entonces, ¿alguien podría crear un libro que sonase al son de una danza que también pudiera contemplarse en sus páginas? Imagina un escenario que

El duelo es un librito de 100 páginas, coquetamente editado por Gadir el mismo año en el que se han publicado por primera vez completas las Memorias de Casanova. Fue escrito en Venecia, en 1780, en italiano, cuando Casanova era informante de los Inquisidores del Estado, los mismos que lo habían condenado a la reclusión en Los Plomos, la célebre prisión de Venecia de la que Casanova fue el primero y el último en huir, y mientras hacía vida marital

Concha Alós sonríe desde otra época. Mira a la cámara sosteniendo en la mano izquierda una copa de champán achatada, con los dedos índice y meñique estirados en un gesto demodé. La cabeza tocada por un moño esculpido con laca y el cuello del vestido con un corte sesentero. Semejante estampa solo puede completarse con unas gafas de pasta oscura que enmarcan una cara ovalada en la que renegrean dos cejas llamativamente separadas

A Hernán Migoya le cayó un sambenito hace años con aquella controversia del Todas putas, y no hay nada más duradero y resistente incluso a un holocausto nuclear que una cucaracha o un sambenito al español modo, y buena muestra de ello es que el texto empieza recordándolo porque también estamos afectados por Iberia y su carácter. Fue aquello una polémica muy de rasgarse las vestiduras por nada pero seguir rasgándoselas mucho, como cuando esos cristianos fanáticos que vemos en