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De cómo me tropecé con un canto y volví a creer en la poesía

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Llegó un momento que dejé de creer,
me hice escéptica de todo tipo de retórica,
pensé Eso que dices sale en los anuncios de TV
o Cada vez que se queja uno de tu especie
hace un ejercicio de hipérbole deleznable
o Imposible darme a la anoréxica rima
política, la de estos tiempos,
pues cada letra es una posición
siempre en el mundo
y nunca nos va a doler
como herida de hambre a un muerto de hambre;
llegó un momento en que perdí la fe
en la escritura, que es
una fe muy rara porque no tiene ídolos con mantillas:
uno no saca a pasear vírgenes o se pone velos
por mucho, mucho, mucho que crea en las esdrújulas
como «hermenéutica» o «retórica» o «epíteto»;
dejé de creer, fue así, en ciertas palabras de disciplinas concretas,
a lo sumo seguí creyendo en los rábanos férreamente,
que son nutritivos y designan una realidad que se ingiere;
llegó ese momento en que perdí la fe
en realidades que se nombran pero no saben;
digo que perdí la fe, no sabía por dónde empezar
a nombrarme, qué aburrimiento, ¿de nuevo
decirme como si no me hubiera dicho ya veces
desde 1997? (CAROLINA OTERO,
NOMBRÁNDONOS DESDE 1997).

Pero una noche, que es cuando me suelen pasar
las anécdotas más libres de épica,
me tropecé con un canto
(en verdad, unos vándalos me lanzaron
una piedra  ala cabeza pero contado así no desprende
La Verdad y sí mucha risa),
me tropecé con un canto y volví a creer en la poesía, que:

de ninguna manera me sana,
de ninguna manera diploma los belicismos del mundo,
de ninguna manera es terreno fértil para plantar rábanos.

Es la única fe que sólo es,
sin esperar salvación.

Sé que un día dije que
con la poesía yo
hacía un paracaídas y ahora
afirmo tesis cochina.
Con la poesía:
no se hacen paracaídas ni abrigos de tartán ni huertos.
Simplemente, anotamos las caídas-con-cantos,
registro de cientos de caídas de cartón/de carne
hasta más ver.


Poema sacado de No te hagas el muerto (Ediciones Lupercalia, 2017), de Carolina Otero Belmar. Puedes encontrar —o encargarlo, si en ese momento no lo tienen— este mismo libro en estas librerías. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, escríbenos a librerantes@librerantes.com, a veces se nos pasa actualizar el mapa, y no están, seguramente, todas las que son…

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