Inicio»Puentes»Comenzar a leer»De noche en la selva. Por Fernando González Sitges

De noche en la selva. Por Fernando González Sitges

2
Compartidos
Pinterest Google+

Ningún relato se vive más intensamente que aquéllos que se escuchan en lugares remotos, fuera de la seguridad de nuestroentorno, cuando algún nativo comparte contigo un descanso y decide contarte historias de su mundo, de sus experiencias, de su vida. «Hay otros mundos, pero están en este.» La frase de Paul Éluard se hace realidad. Lejos de lo conocido, de tu casa, de tu sociedad, de tu cultura y tus costumbres el mundo te muestra otras realidades asombrosas que los indígenas locales cuentan con la misma normalidad con la que tú les contarías a ellos, para su sorpresa, que allá donde vives puedes conseguir dinero con un trozo de plástico del tamaño de una tarjeta de visita o ver el mundo desde el espacio en una pequeña pantalla de la mesa de tu despacho.

Durante años he tenido la suerte de poder viajar con mi equipo por los rincones más remotos del mundo grabando documentales sobre la vida salvaje. Esto nos ha permitido compartir muchas noches de campamento en torno a un fuego protector, con indígenas, guardas, científi cos, cazadores, marinos y un largo etcétera; todos ellos gentes con un cúmulo de vivencias extraordinario. En estas tertulias improvisadas hemos oído historias increíbles; el tipo de relatos en los que siempre te planteas cuánto hay de verdad, cuánto de interpretación equivocada y cuánto de fantasía provocada por el güisqui que, dicho sea de paso, es un contertulio habitual en torno al fuego.

de noche en la selva Esas añoradas noches de charlas inquietantes al fuego de campamento son la base de este libro. Siempre me gustaron los libros de viajes y aquéllos de relatos cortos de misterio, a veces terror, tan populares a finales del siglo xix y principios del xx. Así que pensé que podría intentar contar, a modo de aquellas antiguas historias cortas, algunos de los relatos que oímos, leímos e incluso vivimos en remotas selvas, mares helados, extensas sabanas o áridos desiertos. Los cinco relatos de este libro tienen, como decía, una base real. Las localizaciones, muchos de los personajes, las situaciones –al menos en su comienzo– y muchas de las vivencias narradas son reales o vienen avaladas por las personas que las vivieron y cuya reputación les deja libres de toda sospecha. En esta introducción me gustaría, por tanto, matizar algunos detalles que pueden centrar un poco más cada una de las historias.

«El Regreso de Champawat» es un compendio de varias historias que oímos, leímos y vivimos durante el rodaje de Sexo, Mentiras y Huesos de Tigre, un documental para denunciar la terrible situación que viven los tigres de Bengala, hoy al borde de la extinción. Todas las localizaciones, paisajes y gentes se ajustan a una descripción real, aunque los elegidos como modelo para los protagonistas no vivieran realmente los hechos narrados. El Royal Tiger Resort y su director Rajid Singh fueron nuestro centro de operaciones y nuestro anfitrión, respectivamente, y con él tuvimos largas horas de relatos entorno al fuego que, cada noche, Rajid encargaba encender. Me he permitido utilizarlo en su papel dentro del relato. Ningún otro lugar ni personaje podría ajustarse tanto a esta historia. Igualmente son reales las terribles historias sobre el tráfico de órganos de tigres y las atrocidades que se llegan a cometer en este comercio asesino.

El devorador de hombres de Champawat fue, en 1907, una pesadilla para los habitantes de Kumaon, en Uttar Pradesh, al norte de la India. Cuando el célebre naturalista y cazador Jim Corbett consiguió acabar con ella –el devorador de hombres resultó ser una tigresa– había matado a 436 personas delante de testigos y se especulaba que podrían haber sido más de 1.000, contando aquellas víctimas que desaparecieron sin más en el interior de la jungla.

De la unión de todas estas historias, gentes, lugares y situaciones surgió la historia del regreso de Champawat. Creo que, en origen, escribí este relato guiado por la inolvidable impresión que me produjo el primer tigre que vi salir de la selva a los pocos días de llegar a Kanha. Me encontraba acompañando a Rajid y paseábamos a pie por un sendero de la jungla. En ese momento la selva se calló. Aún más impresionante que el abrumador sonido de la espesura es el vacío que se produce cuando la selva calla de golpe. Rajid me miró preocupado y me indicó que debíamos volver al coche. Le pregunté qué pasaba. Su respuesta la recordaré siempre: «Sólo un tigre hace enmudecer la selva». No habíamos dado dos pasos cuando una poderosa cabeza de color fuego asomó entre el verde oscuro de la floresta. Era sobrecogedor, enorme, terrible. Nos miró con intensidad y luego, seguro de nuestra indefensión, pasó por delante con majestuoso paso y se perdió en la oscuridad de la jungla.

«El Reloj de las Ánimas» se basa en el viaje que realizamos en 1992 a bordo del velero Ksar, capitaneado por Jean Paul Basaguet, comandante del Calypso de Cousteau. Derrotados por e l Paso de Drake en nuestro intento de llegar a vela a la Antártida, recalamos en la Isla de los Estados, un lugar tan hermoso como inquietante donde los rastros de presos, naufragios y cacerías de lobos marinos, dispersos y abundantes en la isla, dieron pie a esta historia.

Los personajes, las localizaciones, las situaciones descritas, los relatos históricos del capitán, así como la pérdida del reloj de Manolo, son reales.

En «El Pasajero del 66» relato la historia que una buena amiga nuestra, hija de un embajador, nos contó hace ya muchos años. Por razones que el lector entenderá, he cambiado los nombres y el país de origen del embajador que la protagoniza. El resto, de principio a fin, es fiel reflejo de las vivencias relatadas por nuestra amiga.

«El Amo de la Hiena» recoge una historia real que cuenta en su autobiografía su protagonista, el famoso cazador profesional Bror Blixen, conocido por la mayoría del público por ser el marido de Karen Blixen, autora y protagonista de Memorias de África. Tuve la suerte de leerlo mientras rodábamos en Sabha, dentro del denominado Reino de los Espinos, y en aquellas soledades las vivencias de Bror me resultaron más cercanas, más reales que en el soleado Torrelodones donde las escribí después.

Por último, «Flores en el Hielo» es una historia inventada en su mayoría pero basada en el terrible viaje que realizamos en un velero a la isla Georgia del Sur. Nada de lo que se escriba puede expresar los sentimientos encontrados de asombro, admiración y terror ciego que uno experimenta en el mar del Scotia cuando una galerna acelera el viento hasta los 64 nudos y los icebergs asoman entre la niebla y las olas gigantes. En cuanto a la isla en sí, jamás, en mis años de viajes, he encontrado otro lugar tan misterioso, salvaje y maravilloso.

Las historias de los balleneros, de la estación de Grytviken, de sus hombres y de la dureza de sus vidas están basadas en la realidad. La iglesia, la biblioteca, el museo, el cementerio…, todos los escenarios del relato son reales.

En cuanto a los personajes, me he permitido la libertad de basarme en el perfil de algunos hombres que vivieron en Grytviken en los primeros años de la factoría, así como en el de Pauline Carr, una maravillosa mujer que se ocupa, con su marido, del museo local. Aunque me haya servido como patrón físico para el personaje de Paulette Clark, nada tienen que versus historias.

Por lo demás, la ficción de la historia se mezcla con vivencias personales de forma compleja, de manera que dejo al lector que saque sus propias conclusiones. Pablo, a quien Georgia afectó de forma particularmente intensa, guarda vivencias imborrables del viaje y, tal vez, algún inexplicable recuerdo que sólo enseña, aún perplejo, a sus más íntimos amigos. Los míos, que como él guardo para siempre en el interior de mi memoria, no creo que sea capaz de compartirlos con nadie.

Bienvenidos a nuestro fuego de campamento.


De noche en la selva está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.