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En torno al libro de Francy Brethenoux-Seguin. Dos lenguas, una realidad

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«No he entendido todo lo que se decía, pero he podido sentir la intensa emoción que circulaba entra la gente durante la velada». Esta observación del pintor Rafel Teixidó Mariné resume perfectamente el espíritu de la velada compartida en torno al libro bilingüe Partir / Irse, de Francy Brethenoux-Seguin, en presencia de la autora y de la traductora, Meritxell Martínez. Rafel había contribuido además al éxito de este encuentro decorando las paredes de la sala con algunas obras abstractas, de colores muy alegres.

Este evento, organizado por la editorial incorpore, en el luminoso marco de la sala Roberto Bolaño de la Biblioteca de Blanes (Gerona), fue, en efecto, un hermoso encuentro bilingüe acompasado por intercambios de impresiones muy enriquecedores, relacionados con el tema del libro, y las dificultades de la escritura y la traducción.

La atención y la participación de las cuarenta personas presentes aproximadamente fue fruto, sin duda, también, de la originalidad de la propuesta hecha por la editorial: literaria y pedagógica al mismo tiempo. Así, los participantes pudieron disfrutar de la presentación del libro en francés y en español, llevada a cabo conjuntamente por la autora y la traductora, y de la lectura cruzada de diferentes pasajes del libro en ambas lenguas.

Dos lenguas, una realidad

El tema de este libro, a saber, la figura del refugiado maltratado en una sociedad cuyos principios elementales de acogida se tambalean, y que encuentra asilo en casa de una viejecita, generó interrogaciones y reflexiones muy fértiles. En un momento en el que algunos proponen volver a cerrar las fronteras y rechazar al extranjero, este texto, escrito en dos lenguas, se constituye como una respiración necesaria.

Por otro lado, determinadas cuestiones sobre las motivaciones y la práctica de la escritura permitieron a la autora desmontar por completo la idea del escritor-genio que lo situaría por encima de las contingencias del mundo real. Al subrayar «su falta de imaginación», como ella misma lo denominó, Francy Brethenoux-Seguin precisa que su escritura encuentra la inspiración en la realidad de la vida de la gente que la rodea. Esta proximidad con el tema abordado proporciona una fuerza existencial al relato que se halla secundada por una escritura límpida, despojada de efectos estetizantes inútiles. Esta aparente fluidez es el resultado, no obstante, de un trabajo intenso y constante, que emprendió su andadura hace ya muchos años.

Algunas cuestiones relacionadas con la traducción permitieron subrayar las dificultades encontradas por la traductora, quien se esfuerza en ponerse al servicio del texto original, evitando el escollo de la interpretación o de los falsos amigos. En este sentido, se señalaron algunos ejemplos que ponen de manifiesto la complejidad y el interés de la colección ‘les petits bilingues’ (como el doble sentido de la palabra «plongeur»: «buzo » o «lavaplatos» en español; o la inexistencia de la «mesa camilla» en Francia y, por tanto, en la lengua francesa), que muestran perfectamente los obstáculos que debe sortear el traductor, pero también y sobre todo cualquier persona que quiera aprender o mejorar una nueva lengua.

Una hermosa velada literaria, pues, llena de calidez y de humanidad, concluida con una sesión de dedicatorias que se prolongó hasta el exterior de la biblioteca.

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