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Están en el Salón Amarillo, aquel en el que ella toca el piano…

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Room in New York Edward Hopper

En el salón

Están en el Salón Amarillo, aquel en el que ella toca el piano, solo cuando él no está, para no incomodarlo. Ella no toca lo bastante bien para sus oídos, los de él. Él ha llegado a las  siete en punto, como cada día, ha dejado su abrigo en la entrada y ha cogido el periódico. La ha besado en la frente, como quien besa a un niño:

– ¿Has tenido buen día?

Dos cuadros sin valor enmarcan la puerta de madera maciza del salón. Se los regaló la madre de ella. Ninguno de los dos los ven ya desde hace tiempo, lo cotidiano anestesia la mirada.

Él se ha sentado en el sillón Chesterfield de terciopelo rojo. Su camisa blanca, ceñida en el cuello por una corbata negra, contrasta con los colores apagados de la habitación. Ligeramente inclinado hacia delante, apoyado en las rodillas, lee las noticias nada nuevas a causa de su repetición: guerras, hambrunas, corrupción… El diario reposa sobre el borde de la mesa caoba redonda. Al otro lado, ella ha dejado caer el codo y un poco de tristeza.

Dans le salon

Ils sont dans le salon jaune, celui où elle joue du piano, seulement quand il n’est pas là, pour ne pas l’importuner. Elle ne joue pas assez bien pour ses oreilles à lui. Il est arrivé à dix-neuf heures précises, comme tous les jours, a posé son manteau dans l’entrée puis a pris le journal. Il l’a embrassée sur le front, comme on embrasse un enfant:

– Tu as passé une bonne journée?

Deux tableaux sans valeur encadrent la porte en bois massif du salon. C’est sa mère à elle qui les leur avait offerts. Ni l’un ni l’autre mais ne les voient plus depuis longtemps, le quotidien anesthésie le regard.

Il s’est assis dans le fauteuil Chesterfield en velours rouge. Sa chemise blanche au col enserré une cravate noire contraste avec les couleurs éclat de la pièce. Légèrement penché en avant, appuyer sur les genoux, il lit les nouvelles qui n’ont rien de nouveau dans leur répétition: guerre, famines, corruption… Le journal repose sur le bord de la table ronde en acajou. A l’opposé, elle y a abandonné son coude et un peu de sa tristesse.


Este es el segundo cuadro de Hopper en Peindre / Pintar, que está disponible en la generosa red de librerías con que las que trabajamos. Si no ves en el mapa una que te quede a mano, pregúntanos: librerantes@librerantes.com

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