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Cosas que pasan en las librerías

Esta semana hemos querido conocer mejor a las libreras y el librero de La Otra Librería Café, en Valladolid [Calle Juan Mambrilla, 19], una acogedora mezcla de cafetería y librería que pretende ser un espacio vivo para la transformación social. Karima, Guillermo y Arantxa son sus artífices. «Hemos creado una cooperativa de iniciativa social para construir este proyecto de cosas ricas para leer». La cafetería ofrece productos elaborados por ellas mismas de forma artesanal: repostería y panes árabes, tostadas dulces y saladas.

En Palma de Mallorca hay una librería muy muy singular, tanto, que es, además —pueden leerlo dos veces, vamos a cobrar lo mismo—, una peluquería. Tal cual. Están especializadas en poesía, con un fondo amplio pero muy selecto, en el que además se pueden encontrar ediciones descatalogadas, revistas de poesía, antologías, autoediciones. Llamamos y les pedimos a sus libreras, Lola y Manuela, que nos explicaran cómo comenzó todo allá por 2010. Y esto es lo que nos han contado Los Oficios

Los libreros Álvaro Muñoz y Cristina Sanmamed, de La puerta de Tannhäuser, Plasencia, sobre el Primer concurso de relatos La puerta de Tannhäuser, dotado con un premio de 1.000 € «Llevábamos tiempo pensando en la posibilidad de convocar un concurso de relatos, queríamos que estuviera bien organizado y que fuera transparente y de calidad. Hace unos meses unos buenos clientes nuestros se ofrecieron para apoyar nuestro deseo y patrocinar el concurso. ¡Y ahora es una realidad! En las bases del concurso hemos tratado

La editorial Acto Primero fue fundada a principios de este año con la publicación de La isla Púrpura, una versión libre del dramaturgo y director tinerfeño Jose Padilla. Casualmente, una editorial que acababa de nacer escogió a una correctora que acababa de empezar. Fui a la presentación del libro en Enclave de libros, una acogedora librería del centro de Madrid, con muchos nervios y muchas ganas de conocer en persona a todos los que habían participado en la obra conmigo.

Lo decimos muchas veces cuando no nos escuchan los autores: qué tostón el tener que acudir a la presentación de un libro. Pocos compromisos hay más pesados, más aburridos, más difíciles de evitar sin quedar mal, o regular. Y lo cierto es que estos actos para mayor gloria del autor y sus padres y sus primos, son una pesadez inaguantable. Recuerdo una ocasión —la tengo grabada a fuego en mi memoria, de tan mal como lo pasé— en la que un autor

El Libro: Escuchar Irán, de Patricia Almarcegui. Lugar: Librería Rafael Alberti. Calle Tutor, 57. Madrid Hora: 19:00 h. La redactora, que va a hacer también unas fotos, llega una media hora tarde por un error fatal de cálculo. Piensa, según escribe estas líneas, que tal vez no sea buena idea hablar de sí misma en tercera persona. Lo deja estar. Intevienen: Javier Castro, editor de Newcastle; Jesús Marchamalo, escritor y periodista; la propia autora. «Este libro es un relato pasado.

«No estoy acostumbrada, llevo fatal lo de estar a este otro lado», me dice Tamara Crespo cuando ve que enciendo la grabadora. Es la librera de Primera Página, una de las ¿12? librerías de Urueña, el pueblo de Valladolid donde hay más librerías que bares, tan sólo 182 habitantes censados el año pasado, según el INE, una muralla casi que en perfecto estado de conservación y unos 1.000 instrumentos musicales diferentes

Alain Badiou en diálogo con Nicolas Truong en Elogio del teatro  «Tienes entre tus manos una preciosa oportunidad: dos franceses van a contarte, como si estuvieras con ellos una cálida tarde de verano a orillas del Ródno, acerca del teatro Dónde nació, a qué peligros se ha enfrentado, cuáles son sus poderes mágicos y qué efectos produce en aquellos que los prueban». María Folguera en el prólogo a Elogio del teatro. Fuimos a la librería —La Central del Reina Sofía, otra vez; va a ser

El 1 de agosto de 2016 comenzó un cambio de era en mi vida, siempre ligada a los libros, pero nunca tan directamente. Soy periodista, pero hace un año me reconvertí en librera (una audacia por mi parte), con la ayuda de mi compañero de vida y, durante mucho tiempo, también de trabajo, Fidel Raso, que es fotoperiodista. Alfonso Armada ha sido para Primera Página como un ángel protector, nos alentó en el momento más difícil, el del salto al

Venía todos los días. Recorría toda la librería de arriba abajo. Será sólo un ratito, me decía con la mirada, pero se pasaba allí toda la mañana. Y yo, por no molestarla, dejaba que repasara los libros como si fuera a comprar algo. A veces leía uno o dos capítulos y ponía una marca para seguir al día siguiente. Pero lo hacía con cuidado, no sé si para que yo no lo notase o para no dañar el libro. Vestía